sobre mi

Conocé mi historia y mi pasión por la belleza

Comencé desde muy joven, desde niña, con un profundo amor por el maquillaje. Crecí, estudié Leyes y, cuando llevaba dos años en la carrera, decidí retirarme. Mis padres me apoyaron profundamente en esa decisión, y así comencé a estudiar maquillaje profesional en una academia de gran renombre en Caracas en el año 2011, finalizando mi formación en 2012.

Al terminar, me ofrecieron quedarme trabajando con ellos, y acepté. Formé parte de esa academia durante cuatro años, donde aprendí muchísimo y reafirmé mi pasión por esta profesión.

En 2014 surgió la oportunidad de abrir mi propio local en mi ciudad natal, La Guaira (Venezuela). Emprendí junto a mi hermana y mi madre, y durante seis años atendimos a nuestras clientas con amor, dedicación y acompañamiento, ofreciendo un espacio donde cada mujer se sintiera cuidada y valorada.

En 2018, debido a la situación de mi país, decidí mudarme a España. Aquí continué formándome en mi área, especializándome en micropigmentación y diseño de cejas, mientras trabajaba en distintas tiendas de maquillaje. Poco después, conseguí un trabajo en una empresa dedicada exclusivamente al cuidado y diseño de cejas, lo cual fue para mí un verdadero sueño. Permanecí allí durante dos años, hasta que tomé la decisión de comenzar mi propio camino como autónoma.

Desde que llegué a España, mi formación constante no ha parado. Actualmente soy Técnico en aparatología facial y corporal, además de Técnico en láser de depilación corporal y eliminación de tatuajes —una labor que me apasiona profundamente, ya que me permite brindar a mis clientas un reinicio estético, una nueva imagen, eliminando aquello que ya no las representa y ayudándolas a verse y sentirse mejor.

Hoy trabajo en una clínica de medicina estética, donde dispongo de dos cabinas propias desde las cuales atiendo a todas mis clientas con amor, respeto y profesionalismo.

Algo que me diferencia es el amor y la pasión que tengo por mi trabajo.

Cuento con 14 años de experiencia, pero sigo considerándome una eterna aprendiz, y creo que esa actitud es lo que mantiene viva mi vocación y mi entusiasmo por lo que hago.